En un mundo donde tantas almas se pierden y olvidan su fe,
la Iglesia nos recuerda una verdad antigua y luminosa:
cada persona posee un temperamento, una disposición interior que influye en sus fortalezas, debilidades y en su camino hacia la santidad.
Este curso te invita a descubrir tu temperamento, comprenderlo y armonizarlo con la gracia de Dios para convertirlo en un instrumento de crecimiento espiritual.
A través de videolecciones profundas y prácticas, aprenderás paso a paso cómo usar tu temperamento como un camino de santificación — con claridad, profundidad católica y sabiduría espiritual.
“Conócete a ti mismo, y conocerás a Dios.”
— San Agustín